Brújula de Decisión

Diez preguntas para ordenar una decisión

No es un test de personalidad ni un diagnóstico. Es una hoja de trabajo: separa lo que ya sabes de lo que estás suponiendo y deja escrito lo que falta por comprobar.

Ordena tu decisión

1. ¿Qué decisión estás intentando tomar?

Elige lo que más se parezca a lo que tienes entre manos hoy. No hay respuesta correcta.

2. ¿En qué etapa estás?

La etapa cambia qué información sirve. Lo que ayuda a arrancar no es lo que ayuda a corregir.

3. ¿Qué información tienes hoy sobre esa decisión?

Responde por lo que puedes mostrar escrito, no por lo que recuerdas.

4. ¿Qué te falta para poder decidir?

Si te falta más de una cosa, marca la que hoy te bloquea.

5. ¿Cuál es el riesgo que más pesa?

Marca uno solo: el que te quitaría el sueño si sale mal.

6. ¿Qué pasaría si te equivocas?

Esta respuesta define cuánto rigor merece la decisión. No todas merecen el mismo.

7. ¿Qué plazo tienes?

El plazo no cambia lo que es cierto; cambia cuánto puedes comprobar antes de decidir.

8. ¿Qué norma o qué evidencia crees que es relevante aquí?

Relevante no significa comprobada. Aquí se distingue una cosa de la otra.

9. ¿Qué puedes ejecutar esta semana sin permiso de nadie?

Una acción pequeña y propia. Junto con la pregunta 1, es la que orienta tu ruta.

10. ¿Necesitas una revisión personalizada de tu caso?

Esta pregunta no cambia tu mapa. Solo aclara qué esperas después de leerlo.

Tus respuestas no salen de este navegador: no se guardan, no se envían y no entran en ninguna dirección web. La Brújula ordena lo comprobado y ayuda a formular mejores preguntas; no resuelve casos particulares. Si estás leyendo sin JavaScript, verás las diez preguntas seguidas y podrás responderlas en papel; el mapa de resultado, en cambio, necesita JavaScript para armarse y no aparecerá.

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